miércoles, 21 de junio de 2017



LA ENTREVISTA:


De los peores recuerdos que tengo es que me hiciera mendigar mi padrastro, fue una sola vez pero me marcó muchísimo.
Me cuesta recordar algo bueno, debido a tantas circunstancias negativas, algún momento en mis primeras navidades, yo cantando….

Eso si pienso en mi pasado más lejano

En un momento más cercano, mi peor momento, lo estoy viviendo ahora. Veo a mi hijo sufrir por una situación familiar… y aunque yo le ayudo en todo lo que puedo, pues no me gusta verlo sufrir

Uno de mis mejores momentos, fué mi noviazgo. No me planteaba casarme con ella, ni tener hijos…., pero han sido momentos maravillosos.

Me definiría con estas 5 palabras:

Paciente
Persistente
Comprensivo
sencillo
Feliz

Mi familia es un regalo. Es el mejor regalo que me ha dado Dios.

Tengo la familia que siempre he pensado que me gustaría tener. Tengo unos hijos que son dos grandes personas. Ese era mi fin que fuesen muy buenas, con sus particularidades..

Soy una persona que intento llenarme de cosas positivas. Me voy a caminar por la montaña, necesito la naturaleza como el comer. Una curiosidad: Me voy a dormir muy tranquilo, muy bien. Pero por la mañana, nada más abrir los ojos me embriaga una sensación de sentir cosas negativas, como si me despertase de bajón. Me dura poco, en cuanto me levanto me sobrepongo y ya veo las cosas de otro color y me marcho de casa con una actitud más positiva.

Si le tuviera que dar un consejo a un niño, le diría que luchase por ser feliz, por estar bien consigo mismo. Que se llene de amor y que después de ese amor a los demás.

Creo que no cambiaría nada en mi vida (lo dice muy convencido, luego duda y responde)
Bueno si, mi situación económica…

No sé si tengo la vida que me quiero, creo que lo que he hecho es irme amoldando a las circunstancias que se han ido dando.

Para mí la felicidad, es la naturaleza, ver una buena puesta de sol, hacer fotos a tantas cosas de la creación. Compartir las cosas que me gustan con los demás para que ellos también las disfruten.

Me motiva mucho el seguir evolucionando. Me llena el mejorar constantemente a nivel humano, eso me motiva mucho en el futuro y en el presente.

Llevaría muy mal que en caso de enfermedad, si me han de cuidar, que no me trataran con amor..

Una cosa que me da mucho miedo, es que debido a un problema que estamos pasando, un problema de mi hijo, esto desequilibre a toda la familia.
No le tengo miedo a la muerte, para mí la muerte no es algo negativo, es una parte más de nuestra vida.
Pero si tengo miedo a perder mis facultades, ser dependiente de alguien. para mi la salud es muy importante.
Y otra cosa que me da miedo es volver a la pobreza en la que viví. Después de tanto luchar, por salir de aquello, una vez me jubile volver a pasar penurias.

A lo largo de mi vida siempre he intentado ayudar a los demás, y ahora en este momento estoy al 100% ayudando a mi hijo con su problema, porque creo que me necesita y yo quiero estar ahí.

Intento que la vida no me arrolle. Soy una persona que no me dejo llevar fácilmente, reflexiono las cosas, les doy muchas vueltas. No soy una persona frívola. Aunque reconozco que me vienen muchas cosas que no puedo controlar.

En adelante quiero ayudar a que en mi casa se viva la sensatez, la comprensión, que no quiero decir que no se viva, pero quiero la potenciar junto a mi mujer.
Quiero prepararme para dejarme ayudar.
Me gustaría acabar mis días sin obligar a nadie a que me cuide. No quiero ser una carga.
Quiero que me cuiden por amor y sentirme amado. Quiero seguir aprendiendo de todo hasta mi final

A la última pregunta...no me contesta...se queda pensativo….además se nos ha hecho tarde, como cada vez que quedamos…. Casi prefiero que no me conteste, pero si que se la quede y la piense muy poco a poco



Ha sido una entrevista genial, me voy con una sensación, tan bonita, tan positiva. Estas conversaciones sanan el alma.
Gracias, gracias de verdad por tu verdad, por tus sentimientos y por quererlos contar.


Un abrazo muy fuerte….sabes que rezo por ti y tu familia


CAPÍTULO SEGUNDO:

Seguimos con la misma persona entrevistada

Le pido a la persona que entrevisto, que este capítulo, lo escriba él, para evitar que yo haga interpretaciones de lo que me cuenta y porque creo que es bonito y terapéutico escribir, está tal cual me lo ha pasado para guardar la esencia de su escritura y sus sentimientos.
Al acabar publico la entrevista después de conocer un poco más  a la persona




Al tener que salir de casa calle del Suspiro n° 7 por inundaciones, nos trasladamos a un centro de acogida por el barrio de las Quinientas Viviendas. Era como un aparthotel con jardines y un gran porche. Recuerdo que teniamos una habitacion para dormir, mis hermanas pequeñas no estaban con nosotros, a ellas las acogieron en el mismo internado en el que yo estuve desde los ocho a los once años Colegio Nuestra Sra. del Pilar.

Recuerdo que un dia vino a vernos mi hermano Miguel, el ya había salido del mismo internado donde ahora estaban mis hermanas. Se quedó incluso  a dormir con nosotros, recuerdo que ese dia, me vino un ataque de llanto y sentimiento que no podía evitar, no recuerdo en mi vida haber sentido tanto dolor en ese llanto y gemidos incontrolables.

Creo que la pena que sentía era debido a la relación en la que nos encontrábamos con mis hermanas mayores y mis tías las hermanas de mi madre, ella se había liberado de Pedro el padre de mis hermanas pequeñas por su fallecimiento y aun no acababan de aceptar su situación. Mi madre siempre había sido muy independiente y hacia ipso - facto lo que le parecía.

Mi hermano estaba enmedio con la carencia de tantos años de su madre y en solidaridad a ella y en rebeldía a mi hermana mayor María, recién casada con la que vivía, se quedó con nosotros.

Mi hermano Miguel al que yo adoraba me entendía e intentaba consolarme. También recuerdo vagamente que entonces mi hermano era recriminado por mi  hermana y mis tías por su comportamiento independiente y rebelde, estaba en un grupo de música muy actual y original, el tocaba la trompeta y también cantaba.Quería vivir la vida despues  de tantos años interno, la verdad es que mi hermano merece un capítulo entero de su intensa, rica, esplendorosa y a la vez corta experiencia nublada por su enfermedad mental.

Bueno me he extendido mucho antes de hablar del nuevo marido de mi madre, "Guillermo el Pescador" de hecho ya no ejercía de Pescador el hombre lo habían prejubilado, debido a su reuma por sus largos días y noches en alta mar, al parecer se había separado de una mujer la cual lo manipula y engañaba a su antojo.

Recuerdo que vivía con su madre cuando casualmente tuvieron inundaciones en otro barrio de Almería, creo que su madre influyó mucho para que mi madre y Guillermo acabaran juntos. Así que cuando acabaron los arreglos de la casa nos volvimos a ella y mi madre lógicamente se trajo a su amado, yo lo entendía, pero la verdad, es que me sentia incomodo.
He de reconocer que Guillermo defendía a mi madre a capa y espada y eso me gustaba, pues ella se lo merecía,  un hombre que la cuidaba, aunque estaba prejubilado cada dia iba al puerto para estar en su ambiente y nunca nos faltaba pescado del dia en casa, era un buscavidas; con su bolsillo de la camisa a tope con la cartera, dos paquetes de tabaco y no se que mas, su super bolsillo era el símbolo de su opulencia, feliz, generoso y con un genio…... cuando se enfadaba con alguna tontería  se rompía hasta la ropa, tartamudeando graciosamente.


Guillermo  era un hombre pintoresco que despertaba cierta burla por su comportamiento con la gente, pero sobre todo era muy buen hombre y un gran apoyo para mi madre. Al poco tiempo nos mudamos a otra casa más grande en el mismo barrio y vinieron también mis hermanas las pequeñas, ellas no eran felices internadas, vivimos una época bonita recuerdo que jugábamos y nos reíamos mucho, teníamos complicidad y necesidad de querernos mucho, para ellas yo era su hermano mayor que siempre había cuidado de ellas..........

lunes, 19 de junio de 2017



 EMPEZÓ COMO UNA ENTREVISTA Y FUE UN VIAJE A MI PASADO Y PRESENTE


CAPÍTULO 1
  
Quedo con esta persona en un sitio que no sea de su ámbito. Con eso intento que se sienta cómodo, libre… Creo que lo he conseguido. ¿Recordáis el capítulo de Betania, mi segunda casa? Pues lo he citado allí. Y es cierto​, hemos estado en paz, en un sitio magnífico, lleno de flores bonitas, se respira espiritualidad,, con un silencio que agrada, sentados en una mesa de madera con dos bancos. Eso es Betania, el lugar dónde Jesús de Nazaret se paraba para descansar.


Las horas se nos han pasado volando. Esta va a ser una entrevista, quizás diferente de todas. Aunque es una persona  que conozco, he de reconocer que no tenían ni idea de su infancia y adolescencia. Antes de poder hacerle alguna pregunta, hemos empezado a hablar y por arte de “magia” me estaba contando su vida, su infancia, su adolescencia,
Como ya dije, yo llevo un pequeño guión, pero dejo que fluya la conversación por caminos que nadie controla, hablamos de corazón y a ése se le pueden poner pocas vallas.



Mis recuerdos son de que éramos muy pobres……. He vivido en una cueva.

Me confiesa que cree en algo que no sabe muy bien cómo definir, le atrae la astrología, pero no la adivinación, cree que las personas tenemos algo escrito ya sobre nosotros mismos, pero no quiere aprovecharse de ello para manipular a nadie. Cuanto más le escucho más me da la razón en que creo que es una bellísima persona.

Eran 7 hermanos, todos de la misma madre, pero de diferentes padres. Es el mediano. Hasta que no fue bastante mayor, 18 años, no supo que su padre nunca lo había reconocido. Su madre con tres hijos, viuda, conoció a un chico, se enamoró de él y quedó embarazada, no queriendo él reconocer a ese niño. Hoy en día es un médico que trabaja en un hospital. Lo sabe porque hace un tiempo quiso ir a conocerlo, fue al hospital donde trabaja, al presentarse y decirle quién era, se hizo el despistado amablemente, como si nunca hubiese conocido a mi madre. Le dió la mano y salió de allí sabiendo que jamás tendría una relación padre-hijo, quizás tampoco lo buscaba, sólo era la curiosidad de saber quién era su verdadero padre, no lo quería poner en un compromiso. Me queda claro que su madre fue una persona valiente, ya lo ireis viendo: tuvo 7 hijos, enviudó cuatro veces...y siempre siguió adelante. El hombre que le dio sus apellidos no era realmente su padre, él vivió pensando que sí.


Vivían en una casa muy pobre, estaban en ella, aunque era de un familiar, como de prestado. Los recuerdos que tiene de cuando era pequeño, es que  era un niño rubio, alegre, que siempre tenía ganas de cantar…, con muchísimas ganas de jugar
La primera casa la recuerda como os decía,era bastante pobre, pero lo que nunca hubiese imaginado es que debido a algún problema de su padrastro tuvieran que marchar de allí y durante un tiempo vivir en una cueva. Si como lo leeis, en una cueva.
No fue por mucho tiempo, pero si lo recuerda bien.

Mi padrastro...

Uno de los episodios que más le ha marcado ha sido la relación con su padrastro. Era súper estricto . Siempre estaba encima de él.
Recuerda que  era nerviosillo y que tenía muchas ganas de jugar y su padrastro intentaba evitar que jugase. En una ocasión lo “utilizó” para mendigar unas monedas, que creo que después se gastaba en comida. Estaba enfadado por la situación en la que le había puesto la vida, la postguerra civil, eso le hacía estar a disgusto y reaccionar de formas incomprensibles.

También se sentía como el culpable de las trifulcas que se organizaban en su casa.  Sentía era el motivo por el cual su madre y su padrastro discutían muy a menudo, gritos y maltrato si su padrastro maltrataba a su madre . Sus  hermanas y él sufrían al ver aquella situación , pero eran demasiado pequeños para hacer nada.
Su padrastro trabajaba en una mina de plomo, no había otro trabajo y el hombre se arriesgó. debido a este trabajo enfermó, su madre a pesar de todo lo cuidaba. Recuerda que  salía por la calle a buscar colillas de cigarros para que el se las fumase, tumbado en la cama , enfermo de cáncer de pulmón, provocado por el plomo.


Nosotros comíamos lo que podíamos, desde entonces he tenido complejo de ser un niño pobre. A mi padrastro lo metieron en la cárcel, no sé muy bien porqué, lo que sí sé es que esa cárcel estaba al lado de un seminario y no sé cómo se las ingenió para que aquellas monjas nos diesen de comer, algo bueno hizo. Recuerda que le daba un poco de vergüenza el hecho de ir a buscar comida, esperar a que terminaran los seminaristas y las monjas y después le dieran cosas a él.

Internado en un colegio….pero muy feliz

Creo que debido a  alguna denuncia a su padrastro a los 8 años lo ingresaron en un internado. Un colegio de monjas. A pesar de lo que pueda parecer, allí fue muy, muy feliz. Nadie se aprovechaba de él, no tenía que ir a mendigar, estaba aprendiendo muchas cosas, me trataban con respeto. llegué a ser monaguillo mayor.

De vez en cuando sus padres le iban a ver, su padrastro , lo quería sacar de allí al precio que fuese, le decía que allí le comerían el coco… su padrastro le preguntaba que quién era su padre, y él en esa época pensaba que su padre era su padrastro, pensemos que su padrastro desconfiaba de que en aquel internado le dijeran la verdad , y él en su inocencia le contestaba  ¿ Dios?.. Cómo  escuchaba en el colegio que Dios era su padre, en su ingenuidad respondía eso…. Le marcó mucho la fe religiosa, se acuerda, de las Misas, de los rosarios etc…
Eso sí tenía la entereza para decirles a sus padres que  no quería irse del colegio,  quería seguir aprendiendo
Duro, pero verdad



Debido al maltrato de su padrastro hacía su madre, ella le abandonó y sus hermanas y él se marcharon a vivir a otra casa,  ya no estaba interno. Pero su padrastro volvió a recaer en su enfermedad,cáncer, y eso provocó que su madre volviese con él para cuidarle hasta que murió. Los sentimientos eran contradictorios. No se alegré de su muerte, pero sí lo considero como una liberación. Ese hombre ya no los haría sufrir más….

sábado, 3 de junio de 2017

¡¡¡¡¡¡ QUE A GUSTO ME HE QUEDADO !!!!!!!


Le hago esta entrevista, después de un día bonito, un día de sol, buen clima, buena compañía.. Me comenta que ha comido bien, que ha estado rodeada por los suyos y que está a gusto. Para guiar un poco la entrevista le he hecho una serie de preguntas y ella me ha contestado lo que le ha salido del corazón, en algunos momentos le han invadido las lágrimas, en otras la nostalgia, en otras la tristeza: como la vida misma…
Pero para mí ha sido un ratito muy muy satisfactorio, he conocido un poco más a esa persona.
Se ha “desnudado” un poco conmigo y ha dicho en voz alta sentimientos muy suyos, sí, ha llorado. ¿Y qué?  Hablar a veces es tan bueno, y es curativo.
En ningún momento he opinado, o guiado lo que dice. Sólo ella,  en estado puro. Yo soy un mero transcriptor, que plasmo en un papel un resumen de lo hablado y aprobado por ella, sin añadir nada que pueda desvirtuar sus sentimientos.

Perdonad una pequeña nota: la persona ha elegido el anonimato. Y en lo posible me gustaría que todos lo respetásemos. De qué forma: no jugando a intentar adivinar quién puede ser la persona, sino centrándonos en lo que ha dicho o quiere decir. Simplemente, se trata de leer un relato verídico de alguien que abre su alma para viajar a su interior, que lo expone libremente, lo que quizás sirva para sus curar heridas o para ayudar a curar las de otras personas. Gracias

RECUERDOS

El peor recuerdo que tengo es mi etapa en el colegio. -Se le hace un nudo en la garganta, sus ojos se humedecen y caen algunas lágrimas. Se nota que aunque a pasado el tiempo, ese capítulo le marcó-. Soy una persona muy sensible y eso a veces se paga caro. Estoy convencida que sufrí maltrato psicológico, por parte de mis compañeras de clase y también por alguna que otra profesora. Físicamente no destacaba por nada en particular, a excepción que tengo las orejas un poco despegadas, herencia familiar. Eso sirvió para ser el centro de las burlas de mis compañeras. me llamaban Dumbo. En el mismo colegio me apunté al equipo de baloncesto. Eso fue la peor idea que tuvimos. Hasta la entrenadora se metía conmigo, incluso me dió algún que otro pelotazo en la barriga por no ser lo buena que ella esperaba que fuese. Algunas del equipo venían a mi casa y tocaban el timbre y por el interfono se reían de mí. Yo no quería ir al colegio. Mi madre fué a hablar varias veces con mis profesoras, pero como pasa en estos casos, el problema era mío. Era “demasiado sensible”. ¿Será posible que cada uno no pueda ser cómo es? Yo lo reconozco, me afectan muchas cosas, pero eso ¿ha de ser motivo para que me hagan sufrir?

¿Por qué las profesoras han de empeñarse en cambiarme? Están para enseñarme las materias académicas y para protegerme de las persecuciones de algunas de mis compañeras.
Lo peor que le puede pasar a una persona es sentirse sola. Y yo me sentía así en el colegio. No estaba integrada en ningún grupo y esa soledad hizo que los días en el colegio se me hiciesen interminables. Aguanté como pude la EGB.
 Un buen recuerdo que tengo, por dar alguno positivo, es el de una profesora que me dejaba sacarle punta a los lápices y ayudarla en algunas tareas, esa señorita me hizo un poco más liviano el curso. Como despedida, las profesoras me regalaron el consejo de que no me matara en seguir estudiando, porque era un poco vaga y no servía para los estudios. Menos mal que una profesora que siempre creyó en mí, me ayudó y pasé a un instituto concertado.

¡¡Qué cambio!!  Tenía buenas compañeras, buenas profesoras, me animaban a seguir estudiando, tocaba la guitarra en el coro…. en fin, tengo un maravilloso recuerdo de esa etapa.
¡¡Qué diferencia!!! Yo seguía siendo una chica con mucha sensibilidad, pero eso no era un problema, si acaso una virtud. Mis orejas eran las mismas, pero ya nadie se reía de ese “defectillo” que durante tiempo me marcó. Mis compañeras me veían a mí…

Y eso me sirvió para aprobar mis estudios sin más problemas, como cualquier alumna.
La satisfacción que me queda es que años después, ya con el título de Secretaria de Dirección, un día al volver de las prácticas del mismo me encontré con algunas de las "educadoras" de EGB en el metro. Aún después de tantos años sin saber nada de mí, me preguntaron que de dónde venía,  les dije que de trabajar, su respuesta me dejó perpleja: " Ya te dijimos que no serías capaz de sacarte un título".  Mi gran satisfacción fue poder responderles: "Sí que me he sacado el título y además el grado superior, lo que estoy haciendo ahora son las prácticas que necesito para recibir el Título oficial". ¡Qué a gusto me quedé! ¡Qué orgullosa de mí misma! y ¡qué zasca en toda la boca!!. A esas personas ¿se las puede considerar educadoras? Yo que además después he estudiado también para Educadora infantil, considero que no lo son.

MI PRIMERA COMUNIÓN
La recuerdo con tanto cariño… primero porque la hice super convencida de lo que hacía. Cuando un niño hace algo muy convencido, sin ser llevado a la fuerza, ni motivado por fiestas ni regalos, siente en el corazón algo muy grande. Y sentir que Jesús venía a mi corazón me parecía lo más. Con esa pureza que se tiene a esa edad, las cosas tienen mucha importancia, aunque los adultos no sepan apreciarlas.
Durante la comunión, mi hermano me cantó con su guitarra. Compuso una canción para mi. ¡¡Que orgullosa me sentí!!
Fuimos a un bar a celebrar la Comunión y tengo el recuerdo de que estaban las personas que quería que estuviesen. Algunas ya no están con nosotros y se les echa en falta. Que Dios les tenga en su gloria. Comimos, bebimos y sobre todo nos reímos mucho con alguna que otra salida de un primo nuestro que era la monda...por desgracia es uno de los que ya no están con nosotros, pero que seguro que está haciendo de las suyas en el cielo.

Me pide Miguel que me defina en  palabras, después de pensar un rato, me han salido éstas de muy dentro:

Miedosa
Amable
Insegura
Sencilla
Cariñosa

No es fácil definirse a uno mismo, sin ser ni demasiado condescendiente, ni demasiado dura. Que sepa transmitir eso, no lo sé. Pero que siento que soy así, sí.

Aclaración:

¡Me cuesta tanto dar algún paso!  Lo de asumir riesgos, en algunas cosas no es para mí. ¡Necesito tantos puntos de apoyo! Por eso digo que soy miedosa e insegura. Salir, como dicen ahora los modernos, de mi zona de confort, me cuesta. Aunque creo que soy capaz de más cosas de las que yo misma creo.

MI FAMILIA
Tengo  una familia buena, cariñosa, amable, pero he de reconocer que en algunos momentos me han educado estrictamente.  Antes, y sobre todo a las chicas, se les educaba un poco restrictivamente. Así como en momentos duros me he sentido protegida, animada y comprendida, en algunos otros me he sentido completamente incomprendida. ¡Qué dificil es ser padre/madre! Pero, a veces, hay que darse cuenta cuando un hijo necesita que le comprendan, no que le regañen. Tenemos que tener más conversaciones con nuestros hijos y cuando digo conversaciones, digo ESCUCHARLOS. La adolescencia es una etapa difícil para los padres, pero también para los hijos. Creemos que educar a nuestros hijos es hacer lo que a nosotros nos parece que está bien, y seguramente en muchos casos es así, pero en otros, necesitamos escuchar más a nuestro hijo, ponernos en su lugar, con sus sentimientos, no con los nuestros, con sus experiencias, no con las nuestras y entonces dar un buen consejo.
Puedo hablar muchísimo de mi familia, pero entonces yo tendría que escribir en un blog….

PENSAMIENTOS
Si le tuviera que dar un consejo a alguien más joven que yo y viendo mi experiencia, sería:
Haz lo que tengas que hacer, lo que quieras estudiar, sin pensar en las salidas económicas, lucha por lo que te gusta. Sé sincero/a contigo mismo…
Yo quise estudiar magisterio de niños porque es lo que me gusta y acabé estudiando administrativo porque tenía más salida. En aquellos tiempos también había baja natalidad.

Siento que he llegado tarde a algunos sitios. Ya sé que dicen que siempre puedes volver a empezar cosas, pero en según qué edades la orientación es tan importante…

Para mí la felicidad es estar a gusto con las cosas que hago, estar a gusto conmigo misma, estar con los míos. Seguir con la vida que he elegido, con el marido con el cual me casé...Si acaso me gustaría tener un trabajo más estable…

Pero quiero ser YO MISMA

UN MIEDO
Me gustaría eso sí, vencer algunos de mis miedos, me pregunta Miguel cual es mi peor miedo…. y respondo rápido. Quedarme sin mi marido...Ha tenido algún que otro problema de salud, me ha dado algún sustillo y estoy tan compenetrada con él, tenemos la vida que hemos elegido. Si acaso, hubiésemos querido tener algún hijo… pero estamos tan bien juntos
Que reconozco que me da miedo quedarme sin él.

SENTIRME ÚTIL
Por mi carácter y por mi educación, siempre que puedo o siempre que me lo piden, intento ayudar en lo posible. Me siento orgullosa, en general, de ser una persona que ha aprovechado su sensibilidad en beneficio de los demás. Una cosa que me marcó fue que, en uno de mis trabajos, me enteré de que  la señora de la limpieza era maltratada por su marido. La ayudé todo lo que pude. La acompañé a denunciar a su marido en la comisaría de los Mossos d'Esquadra. La llevaron a un piso para protegerla. Le aconsejé sobre algunos amigos que tenía y que ayudaban al marido a localizarla. Era una situación muy bestia. De repente esa persona desapareció y no he vuelto a saber de ella, no hubo manera de saber qué había pasado. Pero mientras ella me necesitó, allí estuve yo.

CÓMO IMAGINO MI FUTURO?
Rodeada de las personas que me quieren y a las que quiero.........sin grandes pretensiones..quizás un trabajo más estable

domingo, 28 de mayo de 2017



                                               ENTREVISTAS O CHARLA


Como os comenté en el anterior escrito, ya estoy teniendo las primeras charlas con vosotros. Pronto ya podré empezar a publicar alguna. No sabéis cuan enriquecedoras son. Poder escuchar de viva voz, vuestras inquietudes, vuestros miedos, vuestras alegrías,es una actividad super bonita. Que cantidad de sentimientos, de vivencias, de respuestas ante lo que la vida nos va poniendo delante. Espero que cuando plasme en papel todas estas vivencias se conviertan en vosotros en medicina que cura. Cuando ves a los demás como reaccionan, como viven, te das cuenta de lo bonito,grande y porque no mágico que es este mundo donde vivimos.
Cuando viajas a otros países, te nutres de otras costumbres, de personas nuevas, de lugares preciosos.
Cuando viajas al interior de las personas, es incluso más maravilloso si cabe.,..es contemplarnos desnudos de alma, tal como somos, sin distracciones ni sobre actuaciones, y ese mundo amigos es maravilloso....El hombre o la mujer, tal como es, frente a los desafíos de un mundo que no para, que nos arrolla y ante el cual a veces has de decidir que hacer sin saber a dónde te llevan esas decisiones.
No me extraña que estemos hechos a imagen y semejanza de Dios, somos tan bellos por dentro...y tantos se quedan en la belleza de externo.....sin profundizar.....peor para ellos...se pierden lo mejor.

Besos y abrazos

martes, 16 de mayo de 2017

UNA PARADA EN MI VIAJE


Después de unos escritos, viajando a mi interior, quiero hacer un pequeño alto en el viaje. Quiero y necesito reponer, repostar y volverme a llenar. Hasta ahora os he abierto mi corazón y mi alma y os he hablado de cosas muy importantes para mi, muy mias. Siempre ha estado mi yo, mis sentimientos, mis percepciones. Ahora estoy preparando una segunda etapa del viaje. Algunos de vosotros me comenta que va retrasado en la lectura de algún capítulo, otros que les gustaría volver a releerlos para sacarles todo el jugo. Mientras hacéis esto, yo preparo otras cosas. Quiero escribir sobre personas que he mencionado hasta ahora. Voy a hacer de periodista. Quiero publicar charlas con personas que me han aportado muchas cosas buenas y que quiero compartir con vosotros, desde su punto de vista.
A muchos de vosotros no os gusta publicar comentarios, pero me los hacéis a mí y son una pasada y no me gustaría que nadie se los perdiese. De una manera consentida o anónima es bonito compartir.
Esto me dará un poco más de faena, he de quedar con la persona, grabar lo que quiera decir y escribirla.
Aprovechad este tiempo y nos leemos no tardando mucho…

Gracias

sábado, 6 de mayo de 2017

                                            EL MOTOR QUE MUEVE MI VIDA

 En esta nueva hoja en blanco, quiero escribir, sobre otra cosa que para mí es muy íntimo. Yo no soy teólogo, ni filósofo, ni siquiera una persona con grandes estudios. Sólo alguien con una serie de pensamientos, sentimientos y deducciones, míos y sólo míos. Seguro que personas con más conocimientos pueden poner nombre a las cosas que explico. Yo no. He puesto por título a esta publicación el motor que mueve mi vida. Pilar, mi familia y mis amigos son los pilares que las sostienen, pero hay algo que me hace caminar hacia una meta final. Como ya os he comentado, vengo de una familia profundamente cristiana, católica más concretamente. He mamado la fe desde que tengo uso de razón. Mi familia, sin ser radical en sus pensamientos, es bastante firme en el seguimiento de la fe. Desde siempre, Dios ha estado en medio de todo lo que me ha rodeado. Con una naturalidad increíble, mi familia ha sabido inculcarme, prepararme y formarme en esa fe. Y eso os quiero transmitir, mi forma de vivir, sentir y experimentar mi relación con Dios. Vuelvo a repetir, que me va a costar, es una relación muy íntima y especial para mí, pero creo que os merecéis que abra mi corazón, dada la paciencia con que leéis lo que escribo, y en agradecimiento a ese tiempo que me dedicáis. Explicarle a alguien quién es Dios, no es fácil; esto no pretende ser una catequesis de pregunta-respuesta. Yo os explico quién es para mí: Dios es mi Padre. Así lo siento y así lo creo. Es ese ser al que le puedo abrir mi corazón de par en par, sin miedo, sabiendo que me quiere tal como soy, soy su hijo. Yo pienso en Diego y, aunque tiene sus cosas, lo quiero con toda mi alma. Ese es Dios conmigo, yo tengo mis cosas, pero que creo firmemente que soy querido por él. Envió a su Hijo para que muriese por mí. ¡¡Imaginad si me quiere!! Para mí, Dios es un Padre que me quiere de una forma que cuesta comprender. Nosotros todo lo queremos pasar a través de nuestra mente, creemos que Dios piensa a nuestra manera, que es un dios al que pedimos algo y, ¡zas!, se cumple, como si fuese un mago. Y cuando no se cumple, decimos que o no existe o no me escucha. Pero es que Dios es otra cosa, la diferencia es bestial. Este Amor tan puro, tan poco convencional, nos inquieta. No lo podemos catalogar, o encerrar en un adjetivo único, porque es el AMOR por amor, el que nada espera, el que siempre perdona, el que ama a todos, sin condición. Esta certeza llena mi existencia y toda mi vida. A través de las enseñanzas de Cristo intento hacer lo que Dios quiere de mí, amar, ayudar, hacer felices a los demás, poner lo que tengo al servicio de las personas que me rodean porque para eso las tengo, para eso me las dió. A Dios lo llevo en mi corazón, independientemente de cómo me va en la vida. Le rezo, le pido, porque así nos dijo que lo hiciéramos. Pero ¡pobre de mí! Yo, cuando le pido, no sé lo que más me conviene. A veces pido por una cosa, convencido de que es lo mejor para mí y luego pasa otra, ¿qué sé yo lo que más conviene? Muchas veces me mueven intereses, egoísmos, quiero que las cosas sean como yo digo, que sean según mi opinión, intereses, … ¡Qué difícil se lo ponemos a Dios! Somos tan orgullosos que llegamos hasta a enfrentarnos con nuestra familia, amigos o compañeros. Los hombres inventamos armas para matarnos los unos a los otros, detrás de ocultos, o no tanto, intereses, y entonces nos preguntamos cómo existe un Dios que permite todo esto. Esta es nuestra obra, pero nos queremos justificar responsabilizando a Dios. Dejamos que haya personas que se mueren de hambre y de sed, mientras nosotros comemos en exceso y seguimos diciendo que cómo permite Dios que haya niños que se mueren de hambre. Vuelvo a decirlo: es nuestra obra, no la de Dios; no podemos echar balones fuera: que lo arregle el Vaticano con todas sus riquezas, o el gobierno...Siempre los demás. Ahora quiero bajar al terreno, me voy a poner las chirucas y la mochila para caminar hacia dentro de mí. Yo no quiero ir repartiendo ni culpas ni tareas por ahí, quiero empezar yo. Aunque es cierto que intento llevar una vida austera y mirando a mi alrededor, hago muchas cositas que no favorecen en nada el cambio a un mundo mejor. Porque esa es mi tarea, recordáis: devolverle a la vida lo que ella me ha dado, esa frase me la dice muy a menudo un gran amigo, pero sobre todo una persona con una gran sabiduría, Samu. Yo me he hecho miles de veces la pregunta, cuya respuesta es fastidiada: ¿PARA QUÉ VIVO? ¿QUÉ PINTO YO AQUÍ? ¿Os lo habéis preguntado alguna vez? Cada uno de nosotros daremos una respuesta. Pero si cada una de las personas se hiciese esa pregunta más a menudo, creo firmemente que muchas cosas cambiarían.

 EL “DIOS CONSUMISMO”:

Yo no quiero vivir para consumir. Pero ciertamente paso mucho tiempo de mi vida consumiendo cosas: comida, ropa, viajes, libros, aparatos digitales, etc. No acabaría de enumerar y mi apetito de consumo no se para nunca: cuanto más consumo, más hambre de cosas tengo. Me veo como un ratón dentro de su ruedecita dando y dando vueltas sin encontrar el final. Y alrededor de esto hemos montado una sociedad vacía, que utiliza cosas y cosas sin saber muy bien para qué, con el único argumento de “disfrutar la vida, que es lo que nos vamos a llevar”. Y yo me pregunto si cuando me muera me voy a beneficiar de algo de todo lo que supuestamente me lleve. Yo me quiero bajar de esa rueda. La primera razón y la más importante, es que creo que hay otra vida. Yo creo que todo no se acaba aquí. Sin ánimo de dar razones filosóficas, os digo que creo en la vida eterna. Creo en un cielo, no como me explicaban de pequeño, creo en el cielo que es la felicidad eterna de vivir junto a mi Creador y mi Padre. Del mismo modo que creo que el infierno (que no es un sitio en el que hay un señor con cola y cuernos) es la ausencia de Dios, cosa a la que en muchos momentos esta sociedad se parece bastante. ¡Cuántos intereses económicos hay detrás de tantas cosas diarias! ¡Cuántas personas sin escrúpulos ideando cosas a las que mantenernos enganchados, para su beneficio económico, importándoles un pito lo que sucede a los demás! Vamos a pararnos y a hacer el ejercicio de pensar con la mente abierta, sin dejarnos llevar por modas ni por spots publicitarios. De verdad ¿es necesario gastarse 500 euros en un teléfono móvil, por muchas que sean las aplicaciones megahiper chulas, aunque lo podamos pagar en cómodas mensualidades a 0% de interés? Es necesaria una tele de 2.500 € pantalla de cine con sonido envolvente y no sé cuántos megapixeles, y al mismo tiempo abonarme a una compañía que me promete películas y futbol y dibujos animados las 24 horas del día? Nos metemos en la rueda de los grandes pisos y casas, los buenos coches, plazas de parking,... Total, como nos prestan el dinero a bajos intereses...Y ¿ESTA ES LA VIDA QUE QUEREMOS?. La familia mientras tanto dividida y agobiada de trabajo para llevar a casa dos sueldos para poder pagar todas estas cosas. Trabajamos mucho para tener cosas que se supone que nos hacen felices y, sin embargo, tenemos que hacer yoga, spa y visitar terapeutas para relajarme del stress diario que me supone trabajar mucho para tener dinero para todo esto. Un mundo de locos. Yo no estoy en contra de la tecnología, ni de consumir con moderación y cabeza, o de tener un sitio dónde vivir o un coche. Pero todo ese esfuerzo que dedicamos a comprar y gastar lo podríamos usar como tiempo para nosotros mismos y nuestra familia. El problema es que tenemos miedo de quedarnos atrás, por no tener aún esto o aquello? Es un sano ejercicio pararse y decir basta: quiero controlar mi vida, y voy a utilizar mi tiempo, mis esfuerzos y mi dinero en crecer yo, en hacer crecer a mi familia y a los que me rodean. Pero para eso es necesario PENSAR,PENSAR Y PENSAR.

 EL INDIVIDUALISMO Y EL ENFRENTAMIENTO
 Otra cosa que se ha conseguido en la sociedad actual es que impere el individualismo. Importo yo y los míos. Los demás, que se espabilen. Recuerdo cómo me contaban mis padres cuántas veces se ayudaban unas familias a otras. Nosotros mismos, cuando éramos pequeños, nos quedamos alguna vez al cuidado de algún vecino. Mi padre después de marchar del pueblo encontró trabajo gracias a un paisano suyo. Yo mismo he pasado etapas malas y siempre he tenido a algún familiar o amigo dispuesto a ayudarme. Pero lo que ahora nos gusta más es clasificar, catalogar y dividir a las personas. Nos dividen entre los de derechas y los de izquierdas, los fachas y los no fachas. Los beatos y los ateos...no acabaríamos nunca. Que todo el mundo sepa de qué bando eres, de qué partido político vienes, de qué equipo de fútbol, etc…, hasta llegar a agredirse unos a otros. Pues bien yo no quiero que me clasifiquen. ¿Por qué no puedo pensar que los unos y los otros tienen más cosas que unen que desunen? ¿Por qué no puede haber cosas en la política de derechas y en las de izquierdas que sean buenas? ¿No puedo decir que el equipo de fútbol que se supone mi contrario, juega bien o hace aquello bueno? Soy católico, apostólico y romano, creo en la unidad de todos los cristianos, en el respeto y cuidado de otras religiones y otras creencias que tengan como fin amar y ayudar a los demás, en la admiración hacia personas individuales que dan su tiempo, su dinero para ayudar a otros, sin ningún tipo de siglas ni bajo el manto de nadie. Quiero ver por encima de todo a personas que hacen el bien. Creo que tenemos que hablar más e imponer menos. Creo que nos sobra orgullo y violencia y nos falta más humildad y SABER ESCUCHAR. Preferiría menos “jueces”, dedicados continuamente a juzgar a otros, y más “abogados defensores”. Yo, como ya sabéis, quiero ayudar más a otros. Así que ya sabéis, si me necesitáis, contad conmigo. Antes de acabar este apartado no puedo sino tener la esperanza de que podemos hacerlo. Somos, por ejemplo, el país con más donantes de órganos. También la familia en España todavía está muy arraigada, gracias a Dios, porque en esta última crisis económica esto se ha notado: cómo los abuelos ayudaban con sus pensiones a todo el resto de familia en paro. Yo, personalmente, creo en la gente y rezo cada día por la unión de las familias, de las personas. Basta ya de que nos enfrenten! Mientras, yo sigo mi camino, que es el de las enseñanzas de Jesús. Amar, amar y amar, y dar la “vida” por las personas que pasan a mi lado. Dar la vida, no literalmente, pero sí dando un poco de mí a cada una de ellas. Me gusta seguir a este papa Francisco, que tanto me aporta, cuando habla de misericordia, de perdonar, de volver a construir. Sé que puede parecer un poco iluso, pero yo lo haré en la medida que pueda. ¿Y TÚ? Creáis o no, practiquéis o no, penséis como penséis, quiero que sepáis que yo rezo cada día por vosotros, pongo velitas y os dedico un pensamiento cada día.
 Un abrazo fuerte